Reducir plazo suele ahorrar más intereses
Cuando reduces plazo, mantienes una cuota parecida pero terminas antes. Como hay menos meses generando intereses, normalmente es la opción que más ahorro total produce.
Reducir cuota mejora tu liquidez
Cuando reduces cuota, el préstamo sigue durando parecido, pero respiras mejor cada mes. Puede ser la opción adecuada si quieres bajar riesgo, prepararte para una caída de ingresos o compensar una subida de tipos.
No amortices sin conservar colchón
Amortizar tiene sentido cuando no te deja sin liquidez. Una casa siempre trae gastos: comunidad, reparaciones, impuestos, seguros y posibles imprevistos. Ahorrar intereses no compensa quedarte sin margen.
Comprueba comisiones y fiscalidad
Antes de hacer una amortización anticipada, revisa si tu hipoteca tiene comisión y si tienes derecho a alguna deducción por vivienda habitual antigua. El mejor resultado depende del contrato y de tu situación.
La respuesta está en la simulación
No decidas por intuición. Introduce el importe, el mes y prueba las dos opciones. La diferencia entre plazo y cuota se ve mejor cuando aparece en euros y en fecha final.